domingo, 27 de mayo de 2012


Reciclaje, también en crisis
No hay sector que no se vea afectado por la crisis económica. Este abismo capitalista se ha ido comiendo la cadena de producción desde el principio hasta el final. Viviendas, automóviles, periódicos, productos electrónicos, no hay ningún bien de consumo que se haya librado de esta depresión económica. Tampoco, obviamente, el lugar donde terminan la mitad de esos productos. El reciclaje de electrodomésticos ha decrecido un 20% desde 2011 según un estudio de la plataforma medioambiental Recycla. Se compra menos y se aguantan más esos aparatos antes de sustituirlos.
Ahora, además de la disminución de la sustitución, las empresas de reciclaje se enfrentan a otro problema. Hay personas que se acercan a los puntos de recogida para extraer los productos valiosos a los electrodomésticos. Llámese el oro de los teléfonos móviles, el coltan de las placas informáticas o el cobre y el cobalto de refrigeradores para venderlo a chatarrerías. Eso hace que, pese a las tasas obligatorias que se sufragan al comprar un nuevo aparato, a la industria del reciclaje no siempre le compense pagar 90 euros a los puntos de recogida por tonelada almacenada si lo que queda es plástico y aluminio. No obstante, los aprovisionamientos de los últimos años mantienen al sector todavía a flote.
"La gente aún sigue prefiriendo tirar las cosas a un contenedor de obra antes que acercarse a un punto de recogida", critica Pérez. No será por falta de número, hay más de 18.000 en toda España. Además, el mayor encarecimiento que sufre el proceso de reciclado es precisamente la separación de materiales.
La legislación española es bastante eficiente en materia de reciclaje en opinión del consejero delegado de Recycla. El problema es que"lamentablemente no existe conciencia social".